El inicio de la pandemia demostró el compromiso
del personal de enfermería en la protección de la salud pública y en medidas de
bioseguridad. Según Paucar Y, Mesta R, “Las medidas de bioseguridad que
ejercieron las enfermeras en los inicios de la pandemia son el distanciamiento
social, lavado de manos y el uso de los EPP (gorro, mascarilla simple y
mandilón). Pasado los meses se implementaron la mascarilla N95, caretas, casco,
guantes, botas y lentes. De esta manera se extremaron las medidas con toda la
indumentaria requerida. Sin embargo, llevar puesto el EPP por más de 12 horas,
generado una alta carga emocional y un gran desgaste físico que va acompañado
de conflictos interpersonales, pérdida del apetito, cansancio, deterioro
físico, trastornos del sueño, irritabilidad y miedo⁹”.
Por otro lado, Soria Culqui¹⁰, se plantea que
los equipos de protección personal constituyen un componente esencial para
salvaguardar la seguridad, la salud y la vida de los trabajadores en entornos
sanitarios, ya que permiten prevenir diversos riesgos derivados de la
exposición a agentes biológicos. Estos dispositivos se clasifican en función de
su mecanismo de protección en tres categorías principales: por contacto, por
gotas o por aerosoles, según el tipo de riesgo al que se pretende hacer frente;
en este marco, la protección por contacto se logra mediante el uso de guantes,
batas y ropa especializada que evitan la exposición directa a fluidos o
superficies contaminadas, mientras que la protección contra gotas y aerosoles
se efectúa a través de mascarillas quirúrgicas, pantallas faciales,
respiradores y mascarillas de alta eficiencia como las N95 o FFP2/FFP3, los
cuales actúan como barreras físicas que previenen la inhalación de partículas
infecciosas, asegurando así una defensa efectiva contra patógenos respiratorios.
Por lo tanto, conocer su clasificación y
aplicarlos de manera adecuada según el tipo de transmisión permite a los
profesionales de la salud trabajar de forma más segura y proteger tanto su
bienestar como el de sus pacientes. Por
ello, la elección adecuada de los equipos de protección personal, ya sea para
contacto, gotas o aerosoles, es clave para prevenir infecciones dentro de los
entornos sanitarios.

me parece muy claro porque explica cómo el personal de enfermería se esforzó desde el inicio de la pandemia para protegerse y cuidar a los demás con medidas de bioseguridad, debió ser difícil usar los equipos de protección por tantas horas, lo cual afectó mucho su salud física y emocional. Además, me parece importante saber que hay distintos tipos de protección según el tipo de contagio
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